El fin de este sitio es crear un espacio de comunicación entre quiénes se interesan por el quehacer educativo en cualquier ámbito geográfico. Mi interés primordial es coadyuvar en la tarea educativa, investigando e informando detalles sobre costumbres y herencias de pueblos un tanto escondidas en nuestra amplia geografía, enriquecer nuestros conocimientos. Comprender y conocer la cultura y costumbres de los pueblos nos permite conocernos a nosotros mismos.
Por: Carola Pozo Cortez
Los etólogos estudiosos del comportamiento animal, han obtenido conocimientos importantes sobre la conducta social y la capacidad de aprendizaje en comunidad de algunas especies.
Uno de los temas investigados es el del papel que los animales ancianos cumplen en su comunidad.
A través de los siguientes relatos, podrás observar cómo cuidan y respetan a sus ancianos.
Los jóvenes y el maestro
Los búfalos africanos viven en rebaños dirigidos por hembras. Pero los jóvenes becerros, al cumplir cuatro o cinco añis, se apartan y se reúnen en gruós de "solteros"
A estos grupos de unos quince jóvenes se les suman tres o cuatro ancianos que los dirige aportando su experiencia. Los jóvenes se dejan conducir dócilmente por ellos.
La vieja elefanta, guía sabia
Vitus Dröscher , famoso etólogo, relata un caso sucedido en el Parque Nacional de Kafue (Zambia).
Los guardas de la reserva, después de una minuciosa observación, comprobaron que una elefanta anciana de aproximadamente sesenta años, ciega, era la guía de un rebaño integrado por doce hembras y cuatro machos jóvenes. Cerca de la anciana iban una o dos elefantas. Dröscher afirma que su función era protegerla, avisándle de los obstáculos e irregularidades del terreno.
Mientras descansaban, los guardas también observaron que era atendida por todos los miembros del grupo, que le suministraban las hierbas más tiernas, la aguas má límpidas y un cómo lugar para descansar.
Las respetables canas del chimpancé
El especialista en primates holandés Adriaan Kortland, observó en las selvas del Zaire un chimpancé muy viejo al que llamó Matusalén. Éste, cubierto de canas (característica de todos los antropoides) no podía ya trepar a los árboles. Por tal motivo, cuando quería comer, sólo extendía su mano y un compañero joven le ofrecía inmediatamente alimento. Además, ninguno de los jóvenes, fuertes y agresivos, lo atacaban ni lo apartaban de su camino.
Los etólogos afirman que los animales, para sobrevivir como especie, construyen lazos sociales y muestra una marcada tendencia a la ayuda mutua.
¿Que pasa en nuestra sociedad con los ancianos (en referencia a su salud, su trabajo, su jubilación, su vida familiar)? ¿Valoramos su experiencia? ¿Les damos un lugar? ¡Qué tema!, ¿verdad?.
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