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21 junio 2011 2 21 /06 /junio /2011 04:18

bandera-argentina.jpgAllí, en la Casa de la Libertad, que hoy es el Museo Histórico Nacional de Bolivia, en la plaza 25 de Mayo -llamada así por el levantamiento contra el Presidente de la Real Audiencia don García Pizarro, ocurrido el 25 de mayo de 1809- , tuve la infinita emoción de ver nuestra primera bandera argentina.


PRIMERA BANDERA - SUCREMuchos sostienen que no existe esa primera bandera creada por el General Manuel Belgrano, lo cual no es cierto. La bandera existe y está en Bolivia, en Sucre, en la Casa de la Libertad.

 

Antecedentes


-En 1812  el General Manuel Belgrano se hace cargo de las tropas de la guarnición de la Villa del Rosario. Para diferenciar a nuestras tropas de las de España, Belgrano solicita al Triunvirato el uso de un distintivo: una escarapela, creándose de esta manera, el 12 de febrero de 1812, con los colores blanco y celeste.

-Pero Belgrano fue más allá y así el 27 de febrero, al inaugurar en Rosario la batería Libertad, además de la escarapela que lució la tropa, enarboló en la misma, en lugar del pabellón de España, una bandera con los colores blanco y celeste, es decir, con los mismos colores de la escarapela.

-Esa bandera tiene tres franjas que corren en forma horizontal, blanca la primera, celeste la del medio y nuevamente blanca la tercera.- Es la bandera que está en Sucre, en la Casa de la Libertad.

-Bernardino Rivadavia, secretario del Triunvirato, al tomar conocimiento de lo actuado por Belgrano en Rosario, le manda instrucciones urgentes, prohibiéndole el uso de la bandera.

 

  -Pero la instrucción no llegó al destinatario.- Belgrano ya había partido a Jujuy para asumir el mando del ejército del Norte, con el que salvaría en la batalla de Tucumán, a la Revolución de Mayo.

-Nuestro General se encontró con un ejército desmoralizado y desorganizado.- Se da cuenta que lo primero que debe hacer, es levantar el ánimo de los vencidos en Huaqui, de elevar su moral como soldados.

-¿Que hace entonces? Pide a las damas jujeñas que le confeccionen nuevamente una bandera con los mismos colores y tres franjas horizontales, para los festejos que programa el segundo aniversario patrio.

-Las damas le entregan la nueva bandera que tiene en el orden de los colores. una diferencia fundamental con la anterior.- Era celeste en su primer franja, blanca al medio y nuevamente celeste.- Es la que hoy se conoce como bandera de Ayohuma o bandera de Macha y se encuentra en nuestro Museo Histórico Nacional.

 

-El día de la patria en 1812, al presentarla frente a sus soldados, los arengo diciendo:
“Soldados, hijos dignos de la Patria, camaradas míos: El 25 de Mayo será para siempre un día memorable en nuestra historia, y vosotros tendréis un motivo más de recordarlo, cuando en él, por primera vez, veis en mis manos la bandera nacional que ya os distingue de las demás naciones del globo”.

manuel-belgrano.jpg-Acto continuo, arrió la insignia Española del frente del cabildo y en su reemplazo izó nuestra bandera, que fue bendecida por el Presbítero Gorriti.

-Por vez segunda se indignó el Triunvirato al enterarse, ordenándole Bernardino Rivadavia, su secretario, el cese inmediato de su uso. Belgrano informó que había actuado así, por su desconocimiento de la orden anterior, que lo había hecho deseando que estas provincias se cuenten como una de las naciones del globo; pero no habiendo el gobierno declarado la independencia aclaró: “La desharé para que no haya memoria de ello.- Si acaso me preguntan por ella, responderé que se reserva para el día de una gran victoria”.

 

¿Pero que pasó con las banderas de Belgrano?


Vale la pena recurrir a las memorias inéditas -no han sido publicadas-, de un distinguido oficial del ejército del Norte, que se batió en Vilcapugio y Ayohuma.- Se trata de don Julián Paz, hermano del general José María.


Narra primero la batalla de Vilcapugio, muy reñida, en la que se combatió hasta las 2 de la tarde, habiendo comenzado la lucha a las seis de la mañana.- Vencido nuestro ejercito, se dispersó abandonando el campo de batalla y tras pasar la noche en la Cuesta del Toro, siguió su marcha hasta Macha, (hoy perteneciente al departamento de Potosí, Bolivia) donde llegaron tres días más tarde.


Batala-de-Vilcapugio.jpgAquí decidió el general Belgrano reorganizar la tropa, esperar refuerzos y enfrentar nuevamente al enemigo.


Dice Paz en sus memorias:


“Resuelto a esperar al enemigo y presentarle nueva batalla, trató de elegir el campo mas espacioso y llano sobre el camino que traía el enemigo, para poder emplear su táctica que consistía en hacer cargar la infantería a la bayoneta.- El campo de su elección fue el de Ayuma, distante 4 leguas de Macha, adonde se trasladó nuestro pequeño ejército el 5 de noviembre”.-

“El día 12, el ejército enemigo llegó a las alturas que dominan aquella posición y de donde no podía descender sino por la cuesta de Viluma.- El día 13 me tocó ir a cubrir con 80 dragones aquel punto.- Mis cuidados y diligencia en esa noche correspondían a las posibilidades que pesaban sobre mi.- Aquel punto era la llave de seguridad del ejército y en la noche fue visitado por varios jefes y dos veces por el Gral. Belgrano.- Recuerdo que en una de estas quebré mi espada recordado a golpes a soldados a quienes había vencido el sueño profundamente”.


“Al amanecer del día 14 descubrí al ejército enemigo descendiendo ya la cuesta e inmediatamente mande un oficial subalterno con el parte al Gral. Belgrano.- Éste dispuso que el ejército oyese misa y recibiese la absolución general y concluido este acto, mandó al ejército a ocupar la posición designada para esperar al enemigo que se avanzaba rápidamente”.-

“Cuando yo me replegué con mis fuerzas ya estaba ejecutado todo aquello, y antes de ir a ocupar mi puesto busqué al capellán a quien muy compungido pedí me hiciera participe de la santa absolución.

“Este día consiguió el enemigo el triunfo mas completo sobre nuestras armas.- Perdimos 160 oficiales entre muertos y prisioneros y más de 2.000 hombres de tropa.- El enemigo debió la victoria al mayor numero de sus tropas y a su mucha artillería, y no al poco valor de nuestros soldados que se condujeron bizarramente.- El Gral. Pezuela en su parte al Virrey Abascal, le hace esta justicia cuando habla del cañoneo de cerca de una hora que sufrimos sin contestarlo porque nuestro ejército no tenía cañones.- Dice, hablando del cañoneo, que nuestros soldados parecian árboles que habían echado raíces en el suelo, aludiendo a la serenidad con que nuestro ejército sufrió el fuego que lo diezmaba”.-

“De los mil incidentes que hubo en esta catástrofe me limito solo a referir los que me tocan.- Mi hermano José María había perdido su caballo, muerto a bayonetazos entre las filas enemigas, pero logró montar otro de un capitán que había caído herido de un balazo”.-

“El General Belgrano había emprendido su retirada seguido por un corto número de dispersos, y cubríamos su retaguardia 60 dragones a las órdenes del Coronel Cornelio Zelaya.- Estábamos a 16 o 20 cuadras del campo de batalla y el enemigo nos perseguía con furor.


No hay duda que Belgrano no se desprendió de esta banderas, sino que las reservó para el día en que fuéramos batalla-ayohuma.jpgnación.- Las llevó siempre consigo y las perdió tras la derrota de Ayohuma.-

Pero no quedaron abandonadas para perderse con el resto de su equipaje.- El cura patriota de Macha, Juan de Dios Aranivar, que antes de la batalla rezó una misa para la tropa, que no se encontraba en el campo de batalla, tomo a su cargo la misión de salvar las dos banderas de Belgrano, que estaban en la capilla de Macha, su residencia.- La de Rosario, del 27 de febrero de 1812 (que se conserva en Sucre) y la presentada en Jujuy el 25 de mayo de 1812 (que está en el Museo Histórico Nacional, en Buenos Aires), escondiéndolas astutamente en una de las capillas secundarias de su curato, antes de darse él también a la fuga.- Nunca más volvería.

Pasaron muchos años.- El padre Martín Castro, estaba a cargo del curato de Macha y notó en 1883 en la capilla de Titiri, sita a 2 leguas de Ayohuma rumbo a Potosí, tras dos cuadros de Santa Teresa, unos adornos que se desprendían de su marco, que parecían telas de seda sucias.

Al desarrollarlos, se asombró al comprobar que eran dos banderas argentinas, con otras dos de ejercito, estas de color azul y rojo.

No dudó en la importancia del hallazgo, por lo que viajó a Sucre, a dar cuenta del mismo al arzobispo, pero por problemas personales no pudo dar cuenta del hallazgo, por tanto,
las banderas continuaron en su sitio original.

Dos años más tarde, su sucesor, el padre Primo Arrieta , las redescubrió en la Capilla de Titiri, hecho que comentó con el subprefecto de la provincia, que hizo público el hallazgo.- Aquello era muy importante.- ¿Que eran esas banderas?

Este párroco Arrieta anotició de inmediato al Arzobispo el encuentro de las “dos banderas Argentinas”, el que le ordenó levantar para su resguardo un acta notarial.-

Arrieta la realizó ante escribano publico en Colquechaca, el 10 de septiembre de 1.885, con la comparencia además de él, del Subprefecto Abdón S. Ondarza, del Juez del Partido Dr. José Lloza, del Juez de Instrucción Dr. Feliciano Abastoflor, del Cura Párroco de Colquechaca Dr. Vicente Padilla y otros reconocidos ciudadanos del lugar.-

Pero lo más importante para nosotros, es que estuvieron presentes y firmaron el acta especialmente invitados, “el Sr. Cónsul General de la República Argentina, señor Mariano Pero, acompañado por su antecesor en la función, señor Antonio Tejada”.- Argentina tomaba así noticia del encuentro de nuestras banderas a traves de sus funcionarios consulares.-

Dice el padre Arrieta con referencia a las banderas, que consultó con dos capilleros indios, muy ancianos en Charawitu, los cuales le explicaron que en su infancia supieron que tuvo lugar una batalla en Charawitu (Ayohuma), en época del rey, en la cual intervino el cura de Macha.- Los amigos del cura perdieron y los vencedores persiguieron a este, que pasó desde entonces sus días entre los indios, llegando solo de incógnito algunas veces a Macha.- Este fue quien trajo las banderas y las colocó donde se ahora se hallaron y desde entonces nadie las tocó.

Le dijeron también los indios que el general Belgrano, antes de la derrota, vivía en “la casa parroquial de Macha”.

Confrontado el libro Parroquial, el padre Aranivar, no firmó más acta alguna desde el día de la batalla de Ayohuma.

El padre Arrieta al labrar la segunda acta, tenia conocimiento de que Argentina reclamaría las banderas encontradas.- Ello fue así gracias al Dr. Adolfo Carranza, Director de nuestro Museo Histórico Nacional, que al enterarse del hallazgo, interesó de inmediato a nuestro Ministro Plenipotenciario en Sucre, para que iniciara los tramites diplomáticos necesarios para la devolución de las banderas Argentinas.


El  23 de Mayo de 1896, se llegó a un acuerdo y se labró un acta en la ciudad de Sucre, entre nuestro representante diplomático, entonces el Dr. Alberto Blancas y el canciller de la República de Bolivia.

Pero Bolivia restituyó solamente la bandera exhibida en Colquechaca, que tenían sus autoridades y no la que había quedado en manos del padre Arrieta o de la iglesia, que lamentablemente no se reclamó.

Al recibirla nuestro representante, el Dr. Alberto Blancas, no efectuó ningún tipo de reserva, respecto de esta segunda bandera, la primera de Belgrano, la izada en las barrancas del Paraná el 27 de febrero de 1812.

Ese es el motivo por el que actualmente, la primer bandera de Belgrano se exhibe en el Museo Histórico de Bolivia, en la Casa de la Libertad.-

La segunda bandera argentina, la del 25 de mayo de 1812, la que Bolivia reintegro, está en cambio en nuestro museo Histórico Nacional (en restauración) bajo el nombre errado de Bandera de Macha o de Ayohuma.

Justo es decir que los bolivianos, que consideran que también los cobijo en años de lucha común bajo el mismo pabellón, la guardan con respeto y veneración, considerándola también parte de su historia.

Esa es la razón por la que no puede exhibirse en el Monumento a la Bandera de la Ciudad de Rosario.


Fuente:    -    Museo “La Casa de La Libertad”, Sucre, Bolivia

-   Dr. Roberto E. Porcel: Trabajo presentado en el Congreso de Historia 

                      Organizado por el “Círculo Militar” y la Academia Argentina de la Historia, el 5, 

                      6  y 7 de Mayo de 2010 en el Círculo Militar.

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Published by CAROLA - en Destacados
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Comentarios

Carlos - diseño de paginas web 06/27/2011 01:34



Que gran historia se esconde detras de la bandera de argentina.. Me impresiona.


Carlos